Sex putas lucha

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Transformar todo eso es doloroso porque es sentir que fuiste una pelotuda ignorante durante mucho tiempo. De a ratos, también, estudió en la universidad, pero le aburrió. Cuando salí del colegio empecé la carrera de Psicología. Después, con uno de mis clientes que es politólogo, los servicios eran un día servicio sexual y otro día discutir un libro o capítulo que me había dado para leer.

Mi cliente me facilitó todos los medios: Cuando empecé a militar en la organización y a interesarme por las cuestiones de género, me hizo ruido esa postura. Me trabajaba la culpa al decirme que tenía que salir de la esquina, cuando él me había conocido ahí y pagaba por mis servicios. Él quería hacerme una mujer culta y yo no necesito ser culta para ser alguien, yo ya soy alguien: La carrera abandonada en las aulas continuó en las calles desde el orgullo y el compromiso de la identidad asumida.

El resultado de esa invisibilización, ahora revelada, fueron cinco aulas colmadas de compañeras queriendo escuchar. No solo la cantidad de chicas que asistieron, sino de la manera en que se dio el debate.

Había una forma muy amena de conversar con respeto y sobre todo mucho interés en escucharnos. Eso, en comparación a la mayoría de los espacios en los que el movimiento de trabajadoras sexuales viene participando, no es algo que se dé tan seguido.

Antes, te recibías de feminista abrazando la línea abolicionista, no había otra posibilidad. Ahora, el movimiento de Trabajadoras Sexuales comenzó a organizarse y a nuclearse en centrales de trabajadores, y eso genera una disputa de espacios. Nuestra postura tambalea las estructuras. Tanto en el anterior gobierno, como en éste. Pero el movimiento de mujeres acompañó fuertemente la lucha por la reglamentación del trabajo de empleadas de casas particulares.

Me parece que de fondo hay un tema no saldado con la sexualidad. Ese término apela a una mirada abolicionista. Incluso a veces las mujeres somos putas por tardar en corregir un examen. Pero cuando se habla sobre las putas que ganan dinero por mantener relaciones sexuales la cosa se pone interesante. Aparecen desde hombres con tono paternalista comentando que hay que salvar a esas pobres mujercitas hasta otros deseando ir de finde a Amsterdam, tierra de drogas y putas.

Al seguir profundizando en el tema puede que intervengamos las mujeres, y con suerte mujeres feministas. Entrando en materia feminista ya se pueden distinguir dos corrientes principales sobre la postura respecto a la prostitución: La primera apuesta por la legalización de la prostitución para que las mujeres que la ejercen puedan acceder a la seguridad social y así acabar con el estigma que llevan a cuestas.

La segunda apuesta por acabar con la prostitución en todas sus formas, con el fin de acabar con la explotación sexual a las mujeres.

Siempre se habló de esta como algo que siempre existió , como también pasa con el patriarcado. En realidad ninguna de estas existieron siempre, sino que la primera fue consecuencia de la segunda. El patriarcado aparece con la propiedad privada, quedando en manos de los hombres, y condenando de este modo a las mujeres a ser esclavas y encargarse del trabajo reproductivo.

Una de las tareas o violencia que toca soportar como mujeres es el sexo para hombres. Cuando un hombre no tiene una mujer entendida como propiedad con la que satisfacer su sexualidad masculina , nace la necesidad de la prostitución.

Como los hombres son los que tienen capacidad adquisitiva, pagan a mujeres prostitutas para cubrir sus demandas sexuales. De este modo se institucionaliza una parte del trabajo reproductivo: Dicho de otro modo, la realidad de la prostitución consiste en ir a trabajar para mantener relaciones sexuales no deseadas por una de las partes, es decir, que a una mujer se le paga por ser violada.

En esta situación se ven obligadas a estar las mujeres que peores condiciones de vida tienen en el patriarcado capitalista, como son muchas mujeres racializadas. Partiendo de que el sexo, también el consentido, que nos inculcaron es patriarcal y reproduce roles de dominación masculina, el poder que puede llegar a tener un cliente sobre una prostituta es brutal y alcanzar niveles de violencia extremos.

Con tres horas de trabajo una persona podría vivir durante ese mes. Una realidad bastante alejada de las mujeres trabajadoras, incluso del horizonte socialista, ya que la repartición del trabajo tampoco nos va a librar de un mínimo de trabajo. Puede que algunas mujeres se puedan beneficiar del patriarcado y mantener relaciones sexuales que desean cobrando dinero, pero esta es una situación individual muy concreta que no va de la mano de una emancipación colectiva.

A lo mejor unas pocas mujeres con unas condiciones de vida determinadas llegan a ser prostitutas porque quieren. Puede que mantengan las relaciones sexuales que quieren con quien les apetece y ganar dinero por eso, pero en este sistema la realidad material es muy distinta. Observar y comprender todo el sistema de engranajes en lugar de mirar el color tan bonito que pueda tener un tornillo. Vivimos en una sociedad obsesionada con el sexo. Un sexo que se sustenta sobre los pilares de su sistema.

El comunismo hacia el que queremos avanzar debe abolir la segregación del trabajo en función del género, con lo que dudo que la prostitución tenga cabida al ser un trabajo feminizado enfocado a hombres. Actualmente legalizar la prostitución implicaría que quien controla los cuerpos de las trabajadoras sexuales de manera ilegal pasaría a hacerlo de forma legal, tanto las mafias como los clientes.

Desde el feminismo y la lucha obrera debemos tener una alternativa. El sindicalismo revolucionario debe hacerse potente en los sectores feminizados, como también lo es la prostitución. Desde la lucha por la vivienda hay que saber llegar a las mujeres víctimas de violencia machista para que rompan con la dependencia económica de los hombres. Es necesario tener bloques de viviendas comunitarias en los que encontrar apoyo y alternativa habitacional.

También es necesario apostar por que las prostitutas sindicadas que no dejen de ser prostitutas tengan sus propios sindicatos desde los que por lo menos mejorar sus condiciones laborales. Por ejemplo, desde estos se podría hacer un filtro a los candidatos a clientes, dispuestos a pasar por un proceso formativo que habrían superado si el sindicato lo considerara, así como a ser grabados durante el servicio para garantizar mínimamente la seguridad de la trabajadora.

En los sindicatos las prostitutas también pueden recibir formación que les pueda ayudar en su día a día. Creo que la prostitución debe ser abolida, pero desde el feminismo y la sororidad. Debemos crear lazos de apoyo mutuo entre mujeres, ser pedagógicas entre nosotras, ofreciéndonos alternativas. Debemos avanzar juntas en la lucha de clases y construir todas las estructuras que necesitemos. Ineso Militante de clase estudiantil y comunista libertaria.

Todavía me faltan muchos golpes de realidad. Hablando del feminismo de clase, yo creo que es equiparable a cualquier trabajo en el sistema capitalista.

Luego, habría que distinguir entre la prostitución como trabajo que una elige libremente antes que otro empleo y la trata. Bueno, ahí dejo los puntos de vista para futuros debates.

. 21 Feb De prostitutas a trabajadoras, 20 años de lucha por reconocimiento sexual infantil, la prostitución forzada y la prevención del VIH/Sida. 12 Abr Incluso a veces las mujeres somos putas por tardar en corregir un examen. con el fin de acabar con la explotación sexual a las mujeres. Lucha Sex Sometimiento Sexual 2, free sex video. Lucha De Sometimiento Ella quiere someterla y ejecutarla juas. quien GANA!!!, Aposta Saludos. Escort cerca mujeres venezolanas porno En lo que respecta al gobierno de la ciudad mantuvo la opacidad, dice refiriéndose a la administración pasada. Cuando un hombre no tiene una mujer entendida como propiedad con la que satisfacer su sexualidad masculinanace la necesidad de la prostitución. Herramienta para ejercer el trabajo sexual Así como en España ahora mismo se ve a las sex putas lucha como la puerta jurídica para ejercer grupo España trabajo sexual, en México las cooperativas tienen una oportunidad de consolidarse en esta controvertida actividad. Ineso Militante de clase estudiantil y comunista libertaria. Así me pusieron un piercing en el clítoris. Puede que algunas mujeres se puedan beneficiar del patriarcado y mantener relaciones sexuales que desean cobrando dinero, pero esta es una situación individual muy concreta que no va de la mano de una emancipación colectiva. Cachondita llegando caliente junto a la piscina.

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